CAPITULO 10
VITALIDAD DEL INSTITUTO
162.
Las Hermanas Guadalupanas de la Salle
pueden aplicar a su Instituto lo que San
Juan Bautista de La Salle decía del Instituto de los Hermanos por él fundado, a
Saber: “este Instituto es de grandísima necesidad”. *Los jóvenes, los pobres,
el mundo y la Iglesia necesitan del ministerio de las Hermanas.
A pesar
de las dificultades que encuentran, las Hermanas saben, por la fe, que Dios no
abandona “Su obra”,*si no que “se complace en hacerla fructificar día tras
día”.
Dios en su providencia ha llamado a cada una de
nosotras a trabajar para su Reino confiándonos a nuestros destinatarios, por lo
tanto nuestro Instituto es de grandísima
necesidad porque somos mujeres consagradas a Dios que llevamos a todos los niños y jóvenes al
encuentro con Dios, volviéndose nuestro trabajo más trascendental cuando el
mensaje del Señor ha llegado a los niños y jóvenes y ellos son capaces de
llevarlo a sus familias. Somos Hermanas que dedicamos nuestro tiempo, juventud,
capacidades y talentos por la educación humana y cristiana de los que se nos
son confiados, el ser Hermanas es tener coherencia de vida y ser capaces de
conducirlos por el camino de su vocación logrando así que Jesús viva por
siempre en sus corazones.
A pesar de las dificultades y los grandes retos
que se nos presenta día a día es Dios
quien va guiando nuestros pasos, nosotras debemos ser esos instrumentos dóciles
para que el Señor realice su obra convirtiéndonos en embajadores de Dios aquí
en la Tierra.
Te invito a que todos los días puedas ir
descubriendo porque nuestro Instituto es de grandísima necesidad y de esa
manera ir fortaleciendo tu Vocación porque donde hay una Hermana Guadalupana de
la Salle hay vida.
Hna. Ángela María Flores Parra
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