lunes, 16 de septiembre de 2013

Miguel Febres Cordero (1854-1910)

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religioso, del Instituto de los Hermanos de las Escuelas Cristianas

Su infancia

Francisco Luis Florencio Febres Cordero Muñóz nació en Cuenca, el 7 de Noviembre de 1854. Sus padres fueron don Francisco Febres Cordero, guayaquileño y doña Ana Muñoz Cárdenas, quienes  con pena comprobaron que el niño nació con los pies torcidos.. Al cumplir 9 años de edad ingresó en la Escuela de los Hermanos de las Escuelas Cristianos de la ciudad de Cuenca.

En 1863 los Hermanos de las Escuelas Cristianas abren una escuela en Cuenca (Ecuador). Entre los primeros alumnos figura Francisco Febres Cordero. La educación cristiana comenzada en la familia recibe en la escuela nuevo impulso y desarrollo, gracias sobre todo a la lección de catecismo y al ejemplo de los educadores, y así vemos cómo la estrella de la vocación Lasalliana no tarda en despuntar en el espíritu abierto del joven ecuatoriano. La oposición que encuentra por parte de sus padres, que quisieran encaminarlo hacia el sacerdocio, no le desalienta. Francisco, que desde sus más tiernos años acostumbra confiar a la Virgen todas sus dificultades, encuentra en Ella la fuerza para seguir adelante en su propósito. Finalmente, el 24 de marzo de 1868, obtiene de su madre la autorización para ingresar en el noviciado de los Hermanos: es la víspera de la fiesta de la Anunciación. Al revestir el hábito Lasalliano, Francisco recibe el nombre de Hermano Miguel. Luego el primer hermano de América Latina en consagrarse a la vida religiosa.

Profesional

Con ello no cesa sin embargo la lucha por la fidelidad a su vocación. El padre de Francisco, aun habiendo aceptado la decisión de su esposa, no escribe a su hijo una sola línea en cinco años. Antes de cumplir 15 años se dirigió a Quito y, después de una vasta formación, se desempeñó como maestro, inspector y procurador en la escuela del Beaterio; y como profesor de la Escuela Práctica de Cadetes. Durante este tiempo, también elaboró toda clase de textos escolares. Sin embargo, su trabajo preferido, durante los 37 años de permanencia en Quito, fue preparar a los niños para su Primera Comunión. Entre tanto, en 1890, cuando tenía 36 años, se fundó en Quito el Instituto "La Salle". El Hermano Miguel fue nombrado inspector del mismo y profesor de gramática. Dos años después por sus cualidades literarias y poéticas fue incorporado a la Academia Ecuatoriana de Lengua. El joven profesor sobresale en la enseñanza de la lengua y literatura españolas y, ante la carencia de manuales y libros de texto apropiados, se decide a componerlos él mismo. El gobierno ecuatoriano no tardará en adoptarlos para todas las escuelas del país. Con el correr de los años el Hermano Miguel dará a la imprenta otras obras, sobre todo del campo de la poesía y de la gramática, las cuales le abrirán las puertas de la Academia Nacional. Compondrá también catecismos para la infancia, siendo la catequesis el campo preferido de su actividad apostólica. De modo especial, reclamará y obtendrá siempre para sí el privilegio de preparar a los niños a la Primera Comunión, dedicándose a esta delicada labor hasta El 27 de mayo de 1907 le enviaron a París y Bruselas para la composición de textos escolares.  Este asiduo contacto con los niños hacia que los eduque con sencillez ya que su devoción al Niño Jesús era muy grande. Con la sencillez evangélica brillan también en él las virtudes propias de la vida religiosa: la pobreza, la pureza, la obediencia. Sobre todas ellas resplandece la caridad, que se nutre en la piedad eucarística y en la devoción a la Virgen.

 

 

Acrisolado por Dios

Su santidad irradiará también en el viejo continente. En 1904, como consecuencia, en Francia, de las leyes hostiles a las congregaciones religiosas, muchos Hermanos de La Salle, no pudiendo ejercer su apostolado en su propio país, deciden expatriarse. Numerosos son los que optan por España y los países de América latina. La necesidad de procurar a esos valerosos Lasallianos el conocimiento indispensable de la lengua castellana, mueve a los Superiores a trasladar al Hermano Miguel a Europa para que pueda dedicarse a la composición de textos apropiados para un estudio acelerado de dicho idioma. Tras unos meses de estancia en París, el Hermano Miguel se traslada a la Casa Generalicia de los Hermanos en Lembecq-lez-Hal (Bélgica).

Enteramente dedicado a su nueva tarea, su virtud no deja de irradiarse en su nuevo ambiente. Pero el clima belga, tan diferente del de su propio país, no le favorece, y los Superiores juzgan conveniente trasladarlo a España, asignándole como residencia el Centro internacional Lasalliano de Premia de Mar, en la provincia de Barcelona. Los jóvenes formandos admiran la cultura y la sencillez del Hermano Miguel no menos que su gran amor de Dios.

En el mes de julio de 1909 ráfagas de viento revolucionario llegan hasta Premia de Mar y poco después sobreviene la "Semana Trágica". Ante la frecuencia de actos de violencia anticlerical, los Superiores se ven precisados a trasladar a Barcelona a formandos y formadores hallándoles un refugio en el embarcadero del puerto y luego en el colegio Nuestra Señora de la "Bonanova"(Inmaculada Consepción ) . En esos momentos trágicos el Hermano Miguel se hace custodio de las formas consagradas de la capilla de Premia.

Regreso a la casa del Padre

Pasada la borrasca revolucionaria los Hermanos regresan a Premia de Mar. Mas ahora es el Señor quien llama a Sí a su fiel siervo. A finales de enero de 1910 contrae una pulmonía que su débil organismo no llega a superar. Tras una agonía de tres días y confortado con los santos sacramentos, el Hermano Miguel entrega su alma a Dios el 9 de febrero de 1910. Sus últimas palabras fueron: "Jesús, José y María os doy el corazón y el alma mía", trilogía del amor que inspiro toda su vida. La noticia de su muerte es acogida con emoción y llanto. La República del Ecuador proclama un duelo nacional.
Hermanos y ex alumnos del Hermano Miguel rivalizan en admiración y enaltecimiento por sus virtudes. Los favores atribuidos a su intercesión no tardan en multiplicarse. En 1923 se inicia en Quito y en Cuenca el proceso informativo en vistas a la beatificación. Sigue en 1924 el de Barcelona. En 1936, durante la revolución española, se lleva a cabo el traslado al suelo patrio de los restos mortales del siervo de Dios, que reciben una acogida triunfal. La tumba del Hermano Miguel se convierte en centro de continuas peregrinaciones. Su homenaje cívico lo recibe el 13 de abril, junto a Juan Montalvo, González Suárez, Luis F. Borja, Víctor Peñaherrera, entre otros. El santo Hermano Miguel, de esta manera, es considerado modelo de catequistas, apóstol de la Eucaristía y símbolo del Magisterio Nacional.


Camino a los altares

Llevados a término todos los requisitos acostumbrados, el Papa Pablo VI, el 30 de octubre de 1977 procede a la Beatificación del Hermano Miguel y a la del Hermano belga, Hermano Mutien-Marie. La grande asistencia de peregrinos venidos de Bélgica, del Ecuador y de Italia, la acertada ceremonia y las palabras inspiradas de Pablo VI en la homilía y en el Angelus, han hecho inolvidable ese día para todos los afortunados participantes en la solemne celebración de la Piazza San Pietro.

El mismo día de la Beatificación, precisamente durante el desarrollo del sugestivo rito, se realizaba otro milagro: la Señora Beatriz Gómez de Núñez, afectada de incurable "miastenia gravis", se sintió completamente curada. Ya antes, con toda la familia, se había confiado a la intercesión del santo Hermano, y, como coronamiento de sus oraciones, había querido venir a Roma para la Beatificación.

Esta curación, reconocida como milagrosa, conlleva la reapertura de la causa, y, en el Consistorio del 25 de junio de 1984, el Pontífice Juan Pablo II fija para el 21 de octubre del mismo año la fecha de la Canonización.

Hoy, el Papa Juan Pablo II, poniendo entre los Santos a este religioso ecuatoriano, ofrece a la Iglesia entera y particularmente a la del Ecuador el modelo de un religioso culto, pero sencillo y humilde, de un catequista totalmente entregado a la obra de la evangelización, de un educador que ha ayudado a tantos jóvenes y niños a encontrar el sentido de su vida en Jesús y a vivir su fe como don y compromiso.

Hermano Miguel, una vida marcada por los milagros


Un milagro determinó la vida del cuencano Francisco Febres-Cordero Muñoz, quien después de tomar los hábitos se llamaría Hermano Miguel. Febres-Cordero nació el 7 de  noviembre de 1854, en Cuenca. No caminó sino hasta los 5 años, pues tenía una deformación notable en los pies. A esa edad llamó a su tía para decirle que en su rosal había una dama hermosa vestida de blanco.

Cuando llegaron no encontraron a nadie, pero en ese instante el Hermano Miguel caminó por primera vez, esto sería el inicio de su actividad espiritual, a la que se dedicó a los 14 años, pese a la oposición de su padre, Francisco Febres-Cordero Montoya, y su abuela.

Así lo relata Olga Murillo, sobrina bisnieta de este santo, que el 9 de febrero cumplirá 100 años de su fallecimiento.

Según Murillo, el proceso de  santificación empezó con el primer milagro que realizó en 1933 a sor Clementina Flores Cordero, quien tenía una grave enfermedad hepática.

Flores estaba tan enferma que para no sentir el dolor le inyectaban morfina, pero los hermanos de La Salle la visitaron y oraron al Hermano Miguel para que la sanara.

Al día siguiente, cuando el sacerdote del convento se dirigía a ponerle otra inyección, sor Flores salió caminando por los pasillos del convento.

Otro de los milagros que se atribuyen al Hermano Miguel es la sanación de Beatriz Gómez de Núñez, quien tenía  miastenia gravis (enfermedad neuromuscular crónica). Según Murillo, este ocurrió durante la beatificación en la plaza San Pedro, en Roma. "Ella había ido para agradecerle y de repente ya no sintió más dolor".

Además de estos milagros, el Hermano Miguel se destacó por escribir libros de gramática, matemáticas, historia y también de catequesis. Fue elegido integrante de la Real Academia de la Lengua en Quito. Hablaba con fluidez francés, italiano, español, inglés, alemán y latín.

 

viernes, 13 de septiembre de 2013

“Dar más y exigir menos”


CAPITULO 10

VITALIDAD DEL INSTITUTO

                                                                                                                                                              

162. Las Hermanas Guadalupanas de la Salle pueden aplicar a su  Instituto lo que San Juan Bautista de La Salle decía del Instituto de los Hermanos por él fundado, a Saber: “este Instituto es de grandísima necesidad”. *Los jóvenes, los pobres, el mundo y la Iglesia necesitan del ministerio de las Hermanas.

A pesar de las dificultades que encuentran, las Hermanas saben, por la fe, que Dios no abandona “Su obra”,*si no que “se complace en hacerla fructificar día tras día”.

Dios en su providencia ha llamado a cada una de nosotras a trabajar para su Reino confiándonos a nuestros destinatarios, por lo tanto  nuestro Instituto es de grandísima necesidad porque somos mujeres consagradas a Dios  que llevamos a todos los niños y jóvenes al encuentro con Dios, volviéndose nuestro trabajo más trascendental cuando el mensaje del Señor ha llegado a los niños y jóvenes y ellos son capaces de llevarlo a sus familias. Somos Hermanas que dedicamos nuestro tiempo, juventud, capacidades y talentos por la educación humana y cristiana de los que se nos son confiados, el ser Hermanas es tener coherencia de vida y ser capaces de conducirlos por el camino de su vocación logrando así que Jesús viva por siempre en sus corazones.

A pesar de las dificultades y los grandes retos que se nos presenta día a día  es Dios quien va guiando nuestros pasos, nosotras debemos ser esos instrumentos dóciles para que el Señor realice su obra convirtiéndonos en embajadores de Dios aquí en la Tierra.

Te invito a que todos los días puedas ir descubriendo porque nuestro Instituto es de grandísima necesidad y de esa manera ir fortaleciendo tu Vocación porque donde hay una Hermana Guadalupana de la Salle hay vida.  
Hna. Ángela María Flores Parra

miércoles, 31 de julio de 2013

ARQUETIPOS DE LA VIDA RELIGIOSA EN LUCAS


Por: Cecilia Paola Tenorio Pazmiño,

 

INTRODUCCIÓN:

            El camino hacia Jerusalén que emprende Jesús, según el evangelista Lucas, inicia en el capítulo 9 desde el verso 51, a lo largo de esta “subida a Jerusalén”, se puede vislumbrar las diferentes situaciones, controversias y posturas que se pueden suscitar al momento de querer seguir con radicalidad a Cristo. Para entender las falencias y los aciertos de la vida religiosa como una respuesta antes las demandas de la sociedad, se puede recurrir a tres textos lucanos,  si se hace un paralelo  entre las narraciones del rico y Lázaro (16,19-31), el joven rico (18,18-30) y Zaqueo (19,1-10), con las diferentes dinámicas de la Vida Religiosa que desde siempre se ha enfrentado, se puede notar cueles son las exigencias del Reino.

ANDAR PARA ENTEDER

Hay que hacer un breve repaso de los antecedentes que el evangelista sugiere antes de las tres narraciones mencionadas, pues se debe caminar con el mismo Jesús para entender las exigencias del reino. Desde que inicia el camino a Jerusalén empieza el proceso de los discípulos, como Jesús va rompiendo sus esquemas y va generando controversia. Antes de lanzar la propuesta del Reino, Jesús se asegura que sus discípulos hayan comprendido que el poder, los privilegios y las seguridades no entran en la lógica del Reino (9, 57-62). Por otro lado el envío de los setenta y dos, nos refiere a que la construcción del reino necesita colaboración, no es solo para un grupo de “privilegiados o elegidos”, sino de los sencillos y dóciles de corazón (10,21b). El evangelista nos narra también como Jesús se enfrenta con el ritualismo con la propuesta del amor al prójimo (10, 25-37), dejar los extremos de las ocupaciones y pacifismo para hacer de lo contemplado una verdadera opción de vida y seguimiento (10,38-41). Las discusiones con los fariseos y maestros de la ley (11, 14- 53), muestra como se deja a un lado la alianza hecha por lo patriarcas para dejarse llevar por los ritualismos, falsas expectativas, poderes que ahogan la alianza (11,33). La misericordia del Padre que denota las parábolas del capitulo 15son un punto de inicio muy importante para entender que la lógica del Reino es el ultimo lugar, el servicio y la radicalidad de la entrega.

Todos estos antecedentes dan lugar para comprender porque Jesús se preocupa tanto de dejar claro a sus discípulos que la construcción del reino solo se hace desde el ultimo lugar, desde la mirada del pobre, del amor radical, que años mas tarde seria los votos que sustentan la vida consagrada, la obediencia, la pobreza y  la castidad respectivamente.

LAS TRES CARACTERÍSTICAS EN VIDA RELIGIOSA

Estas tres narraciones lucanas nos llevan comprender parte de las dinámicas que hoy vive la vida consagrada, y como de acuerdo a sus necesidades, prioridades y realidades, se han ido construyendo.

EL HOMBRE RICO Y LAZARO (16,19-31): De las congregaciones que tienen este arquetipo

Se refiere a un hombre rico de finos trajes y elegantes banquetes, que junto a él estaba el pobre Lázaro que de las migajas que caen de la mesa se alimenta, el rico jamás le niega que el pobre este a su lado, de hecho se podría comprender que el rico le daba lo que creía tenia que darle, sus sobras, y así “hacer algo por los demás”. Al morir el rico reconoce a “su padre Abraham y al pobre que estuvo bajo su mesa, Lázaro

Cierta parte de la Vida Consagrada es como el rico, que se ha llenado de lujos excesivos, casas y comunidades innecesarias, hábitos ostentosos  en su precio, crucifijos de plata,  anillos de oro y ornamentos bordados de oro y todo en nombre de Dios. Que de las celebraciones eucarísticas han hecho todo un espectáculo ritualista que bien podrían compararse a los banquetes que el texto bíblico menciona. Y que para justificar sus riquezas y darles “uso” fundan obras misionales, que dan lo mínimo y encubren injusticias.

Y cuando hay confronte en una crisis o un cuestionamiento que la misma Iglesia le hace, se convierte en el rico que muerte reconoce que quien le debía (Padre Abraham), y que sabia quien era el podre que necesitaba de él, incluso sabía su nombre (Lázaro).

La Vida Religiosa puede caer en el papel del rico que sabiendo a quien le deben obediencia, se  dan al mejor postor, que reconociendo quienes son sus pobres disfrazan su verdadera misión.

EL JOVEN RICO (18,18-30): De los que se desilusionan por no dar más

Un hombre importante quiere seguir a Jesús, ya a cumplido con todo lo de la ley, ha sido bueno, cumplidor intachable de los preceptos, pero no sabe que mas hacer para alcanzar la vida eterna. Jesús le responde vende todo lo que tienes dáselo a los pobres y tendrán tesoros en los cielos. Luego ven y sígueme. Que difícil de asimilar para a aquel que de su vida ha hecho un ritual y creer que por cumplir la ley y los preceptos ya no tiene que abandonarse  a la providencia de Dios.

En la Vida Religiosa ocurre lo mismo, hay quienes se ha dejado seducir por la idea del Reino de Dios, su justicia perfecta y la entrega a los más necesitados, sin embargo el gran “pero” es cuando el Reino exige un poco mas de lo que ya se ha dado.

A muchos religiosos les sucede esto, que desde sus inicios han vivido su consagración como un ritual legalista, que se han limitado con cumplir cada voto al pie de la letra y cuando nacen nuevos discursos sobre la consagración y la vivencia de los votos, le causa conflicto, como al querer decir que la castidad ya no es negarse a tener una relación con el otro sexo, sino al decir que castidad es el voto del amor, de la entrega radical al; que al decir obediencia nos referimos a la libertad de elegir y aceptar la voz de Dios en los superiores; la pobreza como le votos del abandono en la providencia y disfrutar de lo que se tiene y de lo que se carece. Esta postura se nota mucho mas a partir del Concilio Vaticano II y los documentos de Puebla, Medellín, que al ver que ya los rituales y la ley quedo atrás, con la cabeza baja se regresan a sus casas o se han encerrado en sus esquemas.

ZAQUEO (19,1-10): De los que se dejan seducir

Un hombre lleno de luces y sombras, que desde su pequeñez busca la manera de ver pasar Cristo y en su intento por verlo, Jesús vuelve la mirada a él y le pide hospedarse en su casa, sin mas que decir el lo recibe y se deja tocar por la presencia salvadora de Jesucristo, que sin vacilar se compromete a devolver lo que no es suyo incluso con creses. Jesús reconoce sus su acción y proclama la salvación de este hombre y todos los que habitan con él.

Sin duda Zaqueo es un modelo a seguir. Gran parte de la vida consagrada sigue su proceso. Al inicio quizá no son lo que deben ser, las seducciones de la sociedad las envuelve, pero  al saber que Jesús está cerca, en sus mismas comunidades, se dejan envolver y toman la iniciativa así como Zaqueo de buscar la mirada de Cristo, y lo hacen. Quizá Zaqueo buscó un árbol, pero hoy los consagrados buscan ver a Dios en los empobrecidos, en los que no tienen voz , en los que se han quedado huérfanos no solo de familia, sino de patria, de ideales y sueños.

La vida Religiosa toma el rostro de Zaqueo que se ha dejado seducir por el mártir de reino y el poeta de la vida que con sus palabras lleva la salvación a los hogares. Son aquellas comunidades que han buscado su árbol porque se han visto pequeños, carentes de lo que se necesita para mirarlo y han dejado de lado los grande banquetes y fino trajes del rico; los ritualismos, leyes y preceptos del joven rico para verse pequeños como Zaqueo y dejar que el mismo Cristo habite en sus vidas, comunidades y sea el motivo de su consagración.

Para concluir retomo las palabras que San Francisco de Asís pronunció la noche en que Santa Clara se consagraba a Dios: “Todo esta preparado, continuo Francisco; El Esposo será Cristo; el celebrante, Santa María; y los ángeles, los testigos. Pero te advierto, hermana Clara, que vas a desposarte con un viudo. Su primera esposa se llamó Pobreza; ella es hoy una reina destronada y desterrada. La nueva esposa tiene que tener la misma cara que primera. Aquí tienes tu traje de novia”.[1]

La vida religiosa hoy debe desposar nuevamente a la pobreza como dueña y señora de su consagración, no olvidando que esta concierne también a los ideales, pensamientos y ambiciones. Está llamada a vivir y  encarna la Pobreza evangélica.



[1] EL HEMANO DE ASÍS, Ignacio Larrañaga. Pág. 240

miércoles, 29 de mayo de 2013

MIS APUNTES DEL CIL

INTEGRACIÓN SEXUAL, AFECTIVA, LABORAL                                                 Hno. James ZULLO
Apuntes personales del CIL:
Debemos tener en cuenta que tenemos necesidades y abusar de nuestro cuerpo es algo que hay que prevenir, como comer mucho, beber demasiado, trabajar mucho, el no dormir nuestras horas, todo esto debemos de cuidar, ya que somos seres sexuados y sensuales.
Tener en cuenta  la familia en la que crecimos, si venimos de una familia abierta o cerrada.
La cultura e la que crecimos, puede que sea machista, si hubo definición de géneros.
En la formación hubo apoyo, si fue positiva o negativa. Y luego en la vida de comunidad como se ha vivido, que personas hemos encontrado, que relación se ha tenido, si han sido relaciones secas o cercanas, etc.
En la escuela que tipo de educación sexual se tuvo, se hablaban de estos temas o no.
Con los medios de comunicación social, como se maneja esa información que suele ser demasiada.
Entre Hermanas se habla de estos temas.
En algunos países por no tratar de estos temas, se han tenido salidas vocacionales.
En otros países los temas relacionados a la sexualidad son un TABÚ y no hay formación.
El tema de la sexualidad no se refiere solamente a lo genital, y dentro de la Iglesia y de nuestras instituciones se debe EDUCAR, PREVENIR,  ORIENTAR, INFORMAR, Y NO PROHIBIR POR PROHIBIR.
FUENTES SEXUALES DE NUESTROS SENTIMIENTOS SEXUALES:
En el enamoramiento hay que tener en cuenta: diferencias entre hombre / mujer.
Necesidades de contacto positivo, que me hace sentir segura, y en otros casos nos hace sentir mal o de forma ambigua o quedamos a la expectativa.
Hay experiencias en nuestra vida, intensas que no necesariamente tienen que ser de tipo sexual, por ejemplo un paseo con alguna amistad, un encuentro con amigos o amigas, etc.
En nuestro cuerpo tenemos varios cambios hormonales y debemos de ser amigos de nuestro cuerpo, debemos conocerlo y cuidarlo, el alcohol bebido con exceso trae consecuencias negativas en este tipo de cambio.
La pedofilia esta relacionada con la posesión del niño o niña, pero el pedófilo tiene un problema con los niños. Tiene una conciencia mal desarrollada, mal orientada por lo tanto no se siente mal.
La violación de una persona es tener dominación sobre ella de forma violenta,  sumisión, aquí se posee un desorden sexual.
Confusión sexual: no es la única manera de ser sexuado, nuestras relaciones pueden ser sinceras e intimas sin necesidad de tener sexo.
El confundir sexo y amor, es un pensamiento negativo
Al tener experiencias positivas con intimidad, la intimidad supone comunicación, compromiso y apertura.
El sexo es un instinto, que debe ser educado, educar el deseo y canalizar la energía erótica para el beneficio de nuestra personalidad.
Nuestro cuerpo siempre nos dice la verdad, tenemos un cuerpo con una memoria prodigiosa, posee una memoria celular.
Cuando se esconde la sensualidad podemos ser personas que se aíslan de otras, o crean miedos a la hora de relacionarse.
El vivir el placer de forma positiva nos lleva a dar gracias por la vida, escuchar música, trabajar por la comunidad, vivir nuestra vida de oración sanamente, llevando a esta nuestros sentimientos, el placer es un don divino.
Amar a los demás nos ayuda a confiar de forma madura, saber vivir perdidas de personas, de familiares, de obras, de acontecimientos, cuando aceptamos esto seremos personas con capacidad de reflexionar y así ser más maduros.
Las personas necesitamos marcos de sentido, de comunicación, solidaridad, responsabilizarnos de los otros.

martes, 12 de febrero de 2013

SEGUIR A LA SALLE EN FEMENINO

Entrevista: HERMANA BERTHA:
SEGUIR a LA SALLE
en FEMENINO




¿Cómo se definen las Hermanas Guadalupanas
de La Salle, en el contexto de la Familia
Lasaliana?
¿Dónde se sitúan en el ámbito dicha
Familia?
Las Hermanas Guadalupanas de La Salle somos
mujeres consagradas con un ideal de servicio a
los más necesitados, y una historia en circunstancias, diferentes de las que hoy nos toca vivir. Con un carisma y espiritualidad bien concretos heredados de San Juan Bautista de La Salle, a través de nuestro Fundador, el Hno. Juan Fromental Cayroche. Nos situamos como parte de la familia lasallista, dentro de los Asociados.

¿Cuántas Hermanas son en la actualidad y dónde
están presentes?
Somos 248 Hermanas que hacemos presencia de Familia Lasaliana en femenino, en diez países
que son: Bolivia, Brasil, Colombia, Estados Unidos, Ecuador, Italia, Madagascar, México y Perú.

En su 8º Capítulo General, celebrado en 2004, revisaron su historia reciente y analizaron los
retos a los que hoy deben responder. ¿Cuáles son esos retos?
Ante todo, el Capítulo General del 2004 ha comunicado al Instituto, con fuerza y de manera unánime, su convicción de que nosotras somos portadoras del carisma de La Salle y de que queremos vivirlo en plenitud en nuestra condición de Hermanas Guadalupanas de La Salle. Hemos sentido el desafío que nos lanza la Regla: “La vida de cualquier Instituto es una creación incesante en la fidelidad, que exige a veces decisiones costosas” (R169); y pensamos que este es nuestro momento. “El Señor ha querido poner el destino del Instituto en manos de las Hermanas” (R163),
y a nosotras nos corresponde trazar el proyecto del Instituto en el mundo y la Iglesia de hoy, desde el carisma de San Juan Bautista de La Salle, a través de nuestro Fundador, el Hermano Juanito.

La Iglesia y la sociedad han cambiado ¿En qué han cambiado y en qué dirección deben seguir haciéndolo las HGL para responder a los nuevos retos?
Vivimos nuestra consagración en un contexto histórico, en una Iglesia y un mundo marcados por la historia. La Iglesia está trazando nuevos caminos y redescubriendo los que olvidó, impulsada por el Concilio Vaticano II. Y el mundo, inmerso en la globalización con todas sus luces y sombras. Queremos ser y vivir en el corazón de la Iglesia, viviendo la comunión con la Gran Familia Lasaliana. Somos conscientes de que para entrar en esta comunión, en este camino, tenemos que seguir revisando nuestra forma de presencia, tanto personal como comunitaria, en nuestras obras apostólicas y en el conjunto de la Iglesia. Y estamos luchando y trabajando para ello, dando prioridad a la formación inicial y permanente de las Hermanas. Como Instituto, también debemos afrontar el reto de la inculturación, que le llega de su presencia en países diferentes del que le vio nacer. Por lo tanto, debemos buscar la encarnación evangélica en cada uno de esos países, preparando a las Hermanas que son enviadas como
formadoras a esos lugares para que sean capaces de trasmitir la identidad de HGS desde la solidaridad
y el respeto a la cultura de cada país.

Como mujeres consagradas que viven en femenino el carisma de La Salle. ¿Qué riqueza aportan
las Hermanas Guadalupanas a la Iglesia y al conjunto de la Familia Lasaliana?  ¿Cómo podría definir su peculiaridad?
Nos hemos dado cuenta que la familia lasallista desea ver en nosotras la encarnación del carisma
de La Salle, vivido en plenitud como mujeres consagradas.
Somos portadoras del carisma de La Salle, vivido en plenitud como mujeres consagradas con un ideal de servicio a los más necesitados.


Las Hermanas Guadalupanas de la Salle llevamos en nuestro nombre la motivación central de nuestra
espiritualidad: ser mediadoras, como María, entre Jesús y los pobres de nuestro pueblo (R 6).
Queremos ser trasmisoras, en el seno de la familia lasallista, de este icono de María de Guadalupe,
mujer que lleva en su seno a Jesús y quiere darlo a luz en medio del pueblo al que viene enviado, y al que dirige su mirada.

Queridos miembros todos de la Familia Lasaliana, en esta Iglesia-Comunión, nuestra Iglesia de hoy, está sucediendo un nuevo Pentecostés que no hemos sabido valorar suficientemente. Se trata de la gran floración de los carismas que eran, hasta hace poco, patrimonio de unos pocos, los “consagrados”. Nuestro carisma lasallista está siendo descubierto y compartido por muchos otros creyentes cristianos, e incluso no cristianos.
Sabemos que la iniciativa es del Espíritu. A nosotras sólo nos corresponde secundarla y actuar
Llevamos en nuestro nombre la motivación central de nuestra espiritualidad: ser mediadoras, como María, entre Jesús y los pobres.
Confío en que cada vez serán más quienes se adhieran a esta gran misión.